El MOP proyecta una nueva planta desaladora en el borde costero de Itata (Chile)

El MOP cuenta con la experiencia de una planta piloto en Colmuyao

En el reportaje principal de esta edición de El Acuífero abordamos las expectativas que el sector de la desalación en Chile tiene sobre el Gobierno de José Antonio Kast, que iniciará el próximo 11 de marzo. Ahí se mencionaba que el mayor cliente de la desalación en el país es la minería pero que proyectos de abastecimiento potable se hacen cada vez más presentes en los porcentajes de capacidad instalada. Uno de estos proyectos es el de la planta desaladora de Ñuble.

El Ministerio de Obras Públicas inició formalmente los antecedentes para el diseño de una planta desaladora (aún no se conocen las dimensiones ni capacidad del proyecto) que abastecerá de agua para riego y consumo humano a la zona costera de la provincia de Itata en la región de Ñuble. Esta iniciativa se posiciona como el segundo gran hito de la cartera desde que adquirió la facultad legal para contratar este tipo de infraestructuras de forma directa. El proyecto responde a la necesidad crítica de mitigar el estrés hídrico en una región históricamente vinculada a la producción agrícola y la vida rural.

La provincia de Itata ha sido seleccionada por el Ministerio de Obras Públicas para albergar una nueva infraestructura de desalinización. Este anuncio marca un momento crucial en la gestión estatal del agua pues se trata de la segunda planta que el organismo impulsa desde que las recientes modificaciones legales le otorgaron la potestad para contratar y ejecutar plantas desaladoras siguiendo los pasos del proyecto iniciado en Coquimbo. La urgencia de esta medida queda respaldada por datos del World Resources Institute que sitúan a Chile entre las naciones con mayor estrés hídrico del mundo ocupando el puesto dieciocho a nivel global y el primero en el hemisferio occidental lo que obliga al Estado a buscar fuentes no convencionales para asegurar la supervivencia de los territorios.

El enfoque del ministerio se centra actualmente en la preparación de los estudios de diseño y prefactibilidad a través de la Dirección de Obras Hidráulicas con el fin de garantizar un suministro estable para el riego agrícola y el consumo humano en comunidades que dependen profundamente de la disponibilidad del recurso. Para fundamentar esta decisión las autoridades han tomado como referencia la experiencia acumulada en el sector de Colmuyao dentro de la comuna de Cobquecura donde la Universidad de Concepción ha operado con éxito un proyecto piloto. Aquel ensayo ha permitido que agricultores locales mantengan sus cosechas mediante un sistema de nanofiltración una tecnología que si bien ha mostrado resultados positivos difiere de los estándares de ósmosis inversa que el ministerio ha implementado históricamente en las zonas mineras y urbanas del norte del país.

La propuesta para Ñuble no se limita únicamente a la extracción y purificación del agua sino que integra un componente de vanguardia relacionado con la economía circular y la sostenibilidad ambiental. Durante las visitas técnicas a la zona los equipos del ministerio subrayaron la importancia de evaluar la reutilización de la sal residual generada durante el proceso de desalinización buscando transformar un potencial residuo en un subproducto con valor agregado para el mercado local.

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