Chile espera una desalación ágil con Kast

José Antonio Kast asume la presidencia de Chile el próximo 11 de marzo

El ciclo presidencial de José Antonio Kast (Chile) comienza el próximo 11 de marzo y el sector del agua está a la expectativa de un conjunto de medidas que destraben la batería de proyectos de desalinización que esperan por permisos y concesiones. Además, la narrativa de campaña propuso un proceso de desregulación y aumento de la confianza para estimular la inversión privada nacional y extranjera.

Este análisis profundiza en las complejidades normativas y las altas expectativas institucionales que rodean a la industria de la desalación en Chile. También evalúa el impacto de la minería y la urgencia de garantizar el suministro sanitario ante cambios legislativos que pueden definir el futuro de Chile como la referencia desaladora de Latinoamérica.

Gremios como ICARE hablan de una serie de proyectos que suman inversiones por más de 12 mil millones de dólares paralizados ante los muros normativos del intrincado sistema chileno que por un lado carece de instrumentos legales para imponer servidumbre sobre terrenos necesarios para la conducción del agua proveniente de las desaladoras, mientras que por el otro exige permisos que podrían retrasar los proyectos hasta 10 años, tiempo del que no disponen ni las operaciones mineras ni las demandas urbanas.

Según especialistas de la Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso de Agua, ALADYR, las mayores trabas no provienen únicamente de la ley sino de actos administrativos como oficios y resoluciones de autoridades sectoriales que imponen obligaciones adicionales no contempladas originalmente, lo que eleva el riesgo para los inversionistas extranjeros. Es en este aspecto en el que la administración de Kast puede enfrentar su mayor desafío al tratar de desmontar el andamiaje de obstáculos para los proyectos.

Por su parte, Víctor Pino, quien ha liderado la Comisión de Recursos Hídricos y es reconocido como el Diputado del Agua, enfatiza que la gran apuesta legislativa para el futuro gobierno reside en la consolidación de la Ley Marco de Autorizaciones Sectoriales y la Ley sobre Aguas de Mar para Desalinización las cuales buscan eliminar la incertidumbre legal que ha persistido durante siete años de discusiones parlamentarias. La propuesta de crear una subsecretaría de recursos hídricos bajo el alero del Ministerio de Obras Públicas aparece como la reforma estructural necesaria para centralizar la toma de decisiones y ofrecer una ventanilla única que agilice la evaluación de proyectos de gran escala.

“Respaldo 100% el FAST TRACK para proyectos de desalación propuesta por José Antonio Kast. Basta de trámites que duran años mientras la gente espera camiones aljibe” dijo Pino durante los últimos días del periodo de campaña.

Uno de los proyectos más importantes para la consolidación de la desalación en Chile más allá de la aplicación minera, es el de la planta desaladora de Coquimbo que abastecerá de agua potable a más de 540 mil personas con una producción de 800 litros por segundo.

Adicionalmente, en el ámbito social, el éxito de la planta desaladora de Atacama ha sido fundamental para transformar la percepción pública logrando que hoy ocho de cada diez ciudadanos en el norte del país vean esta tecnología con una mirada positiva tras comprobar que garantiza el suministro potable incluso en periodos de sequía extrema.

Es cierto que la industria minera es el principal cliente de la desalinización y que lo seguirá siendo en el horizonte próximo puesto que la mayoría de las 64 iniciativas de fuentes no convencionales están destinadas a las operaciones en los yacimientos pero también es cierto que las plantas sanitarias y multipropósito son una tendencia que irá ganando espacio en las proporciones del total de la infraestructura hídrica. La premisa del rubro minero es que no existe desarrollo posible sin una fuente de agua independiente de los ciclos climáticos. Un ejemplo es el proyecto Escondida Water Supply operado por BHP en la Región de Antofagasta el cual representa uno de los sistemas de infraestructura hídrica más complejos del continente con una inversión que supera los 3.400 millones de dólares. Este coloso permite bombear más de tres mil ochocientos litros por segundo a una altura de tres mil doscientos metros sobre el nivel del mar lo que permitió a la compañía cesar definitivamente la extracción de agua del acuífero de Monturaqui en el año 2019.

Según las estimaciones de la Comisión Chilena del Cobre para la próxima década siete de cada diez litros utilizados en la producción de cobre provendrán del océano marcando una tendencia de desvinculación total de las fuentes de agua dulce continental. No obstante este avance depende de la desburocratización prometida por Kast y que, según voces influyentes del gremio, podría dar un impulso a la competitividad del país.

Infografía: La tarea desreguladora de Kast - El Acuífero

La tarea desreguladora de Kast

Análisis exclusivo para El Acuífero

Impacto Económico

PROYECTOS PARALIZADOS

US$ 12.000M

CARTERA DE FUENTES NO CONVENCIONALES

US$ 25.613M

Estado de 64 Proyectos
No han ingresado al sistema 22
En etapa de evaluación 14
Aprobados / Otros estados 28
Nudo de Permisología
52
MESES
Concesión Marítima (CNEP)
39
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