Brasil está listo para el salto hídrico
Los enclaves urbanos brasileros demandan soluciones hídricas no convencionales
Los megaproyectos de Fortaleza y Vitória marcan el inicio de una fase de masificación para el tratamiento avanzado de agua en el país. Con licencias ambientales aprobadas y cronogramas de inicio para 2026 y 2027, ambas infraestructuras consolidan la desalinización urbana y el reúso industrial como pilares fundamentales para garantizar la resiliencia hídrica frente a la vulnerabilidad climática
El crecimiento de Brasil en adquisición de tecnologías ha dejado de ser una proyección teórica para convertirse en un mercado de alto valor comercial. De acuerdo con estudios sectoriales de consultoras globales como Mordor Intelligence y OpenPR el valor del mercado de desalinización en Brasil alcanzó aproximadamente los 460,18 millones de dólares en 2025. Los análisis proyectan una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 8,59% para el periodo de 2026 a 2034, lo que elevaría la valoración total de esta industria a 966,29 millones de dólares, impulsada principalmente por la necesidad de asegurar el suministro ante sequías extremas y satisfacer la demanda de nuevos desarrollos industriales sostenibles.
La Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso de Agua (ALADYR) destaca que la geografía de Brasil es un catalizador idóneo para estas tecnologías. Con más de 7.000 kilómetros de costa y con 18 de sus 42 principales regiones metropolitanas ubicadas en zonas costeras, el potencial para el desarrollo de infraestructuras de desalinización de agua de mar es sumamente amplio. Esta realidad geográfica, sumada a la urgencia industrial, ha incentivado a los mayores fabricantes mundiales de membranas de filtración y ósmosis inversa a establecer centros dedicados de operaciones y logística dentro del país, lo que marca el paso definitivo de una economía de importación tecnológica a una de desarrollo e innovación de ingeniería regional.
Esta atracción de inversiones extranjeras se ve directamente respaldada por la modernización del marco regulatorio brasileño. La implementación y maduración del Nuevo Marco del Saneamiento (Novo Marco do Saneamento) has brindado la seguridad jurídica necesaria para captar capital a largo plazo bajo esquemas de colaboración estructurada. El resultado es un ecosistema dinámico donde las tecnologías de tratamiento avanzado y reutilización de efluentes sanitarios se visualizan como políticas de Estado permanentes que garantizan la resiliencia productiva y social del país frente al cambio climático.
El Milagro Hídrico de Fortaleza
El ejemplo más representativo de esta transformación estructural se localiza en la costa del estado de Ceará. La Planta de Desalinización de Fortaleza, conocida oficialmente como Dessal do Ceará, constituye un hito de infraestructura que garantizará el abastecimiento de agua potable para más de 720.000 personas en la Región Metropolitana de Fortaleza. Liderado por la empresa estatal de saneamiento Cagece en alianza con el consorcio privado SPE Águas de Fortaleza, el proyecto se estructuró mediante un contrato de Asociación Público-Privada (APP) con una inversión estimada de 3,2 mil millones de reales (R$) a lo largo de sus 30 años de concesión, complementando las inversiones globales de Cagece en infraestructura hídrica que alcanzaron los 3,5 mil millones de reales en 2025.
Con una capacidad de diseño proyectada de 1 metro cúbico por segundo (equivalente a 1.000 litros por segundo u 86.400 metros cúbicos diarios), esta planta incrementará en un 12% la oferta de agua potable de la capital estatal, mitigando la dependencia histórica de los embalses superficiales sometidos a constantes sequías. Durante el año 2025, el proyecto superó con éxito importantes retos técnicos y regulatorios, incluyendo una disputa de ubicación en la Praia do Futuro debido a la cercanía con los cables submarinos de fibra óptica que conectan a Brasil con el resto del mundo. La reingeniería del diseño trasladó la tubería de captación marina a más de 1.000 metros del punto original, lo que permitió obtener la Licencia de Instalación de la Superintendencia Estatal de Medio Ambiente (Semace) en septiembre de 2025 y la formalización de la donación del terreno por parte del gobierno federal en diciembre del mismo año.
De acuerdo con el estado actual del proyecto reportado a mediados de 2026, el consorcio Águas de Fortaleza S/A se encuentra en la fase final de trámites administrativos y de gestión municipal, aguardando únicamente la emisión del alvará de construcciónpor parte de la Prefeitura de Fortaleza para dar inicio oficial a las obras civiles de la planta en el barrio Vicente Pinzón. Aunque la Licencia de Instalación ya fue plenamente concedida por la Semace, las aprobaciones finales para el remanejamiento de las redes locales de drenaje y la reubicación de equipamientos deportivos comunitarios son indispensables para el despliegue de maquinaria pesada. Una vez otorgado este permiso municipal, la fase de edificación tomará aproximadamente dos años, sentando las bases definitivas para la desalinización a gran escala como una solución viable de abastecimiento para asentamientos urbanos costeros cuya subsistencia está gravemente amenazada por la escasez hídrica de sus fuentes convencionales.
RADIOGRAFÍA EN NÚMEROS
8.59% - Tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) estimada para el mercado brasileño de desalinización y reúso para el período 2026-2034.
R$ 3.200 Millones - Inversión total de la concesión público-privada a 30 años asignada para la construcción y operación de la planta Dessal do Ceará en Fortaleza.
2027 - Año programado para la puesta en marcha de la Estación de Producción de Agua de Reúso (EPAR) de Vitória en Espírito Santo por GS Inima Brasil.
450 L/s - Capacidad de procesamiento de la futura planta de reúso de Vitória, empleando tecnología MBR y ósmosis inversa con una tasa de recuperación mayor al 85%.
200 L/s - Caudal contratado por ArcelorMittal para la planta de reúso de Vitória, complementado por hasta 100 L/s bajo memorando con la minera Vale.
R$ 240 Millones - Presupuesto de inversión asignado específicamente a la construcción de la planta de Vitória bajo el contrato de subconcesión con Cesan.
1.000 L/s - Capacidad máxima de diseño del proyecto Aquapolo en São Paulo, el modelo operativo que fundamenta las sinergias de reúso industrial aplicadas en Vitória.
Reúso Industrial
En el ámbito de la reutilización del recurso hídrico, se está desarrollando un proyecto emblemático en el estado de Espírito Santo. De acuerdo con fuentes propias del sector consultadas por El Acuífero, el ambicioso proyecto de producción de agua de reúso en Vitória, ejecutado bajo un esquema de subconcesión por la firma GS Inima Brasil en alianza con la Compañía Espírito-Santense de Saneamento (Cesan), evoluciona de manera favorable y en estricta conformidad con el cronograma de trabajo aprobado. Esta iniciativa ya cuenta con la totalidad de las licencias ambientales requeridas, y se estima que la puesta en marcha oficial de sus instalaciones se lleve a cabo durante el transcurso del año 2027. La obra contempla una inversión inicial estimada en 240 millones de reales (R$) para la edificación de una Estación de Producción de Agua de Reúso (EPAR) en el municipio de Serra, la cual procesará los efluentes domésticos provenientes de la cuenca de Camburi en Vitória. Para lograr este estándar, la planta empleará tecnología de punta basada en Biorreactores de Membrana (MBR) combinados con ósmosis inversa, lo que permitirá procesar un caudal de 450 L/s con una tasa de recuperación superior al 85% para transformarlo en agua de óptima calidad para uso industrial.
El diseño operativo de este proyecto representa un avance fundamental al fusionar de manera directa las demandas del sector industrial con la modernización de los sistemas de saneamiento urbano. La futura estación de reúso ya cuenta con contratos y acuerdos de suministro de largo plazo plenamente consolidados, entre los que destaca el compromiso de compra de la siderúrgica ArcelorMittal por un caudal continuo de 200 litros por segundo (L/s), así como la firma de un memorando de entendimiento con la minera Vale para adquirir una demanda adicional de entre 50 y 100 L/s. Este modelo de negocio, que alivia la presión sobre los manantiales naturales locales como el río Santa Maria da Vitória, constituye una sólida reafirmación del exitoso esquema técnico y comercial que Aquapolo ha venido demostrando desde su puesta en operación en São Paulo. Aquapolo, concebido también por GS Inima en asociación con Sabesp, opera actualmente con una capacidad de hasta 1.000 L/s para el Polo Petroquímico del Grande ABC, posicionándose como el mayor referente de circularidad hídrica del hemisferio sur y validando la viabilidad financiera de estas sinergias.
Esta misma visión de eficiencia circular y acoplamiento industrial se replica en el norte del país mediante el desarrollo hídrico diseñado para el Hub de Hidrógeno Verde (H2V) en el Puerto de Pecém, Ceará. A través del Proyecto Hidrus, desarrollado en conjunto con la empresa Utilitas, se tratarán de forma avanzada los efluentes municipales de Fortaleza, Caucaia y Maracanaú para abastecer de manera sostenible a los desarrolladores de energía limpia Fortescue y Casa dos Ventos, evitando competir con el agua potable civil. En conjunto, las infraestructuras de Vitória y Fortaleza marcarán la pauta para la aceleración y la masificación definitiva de la desalinización y el reúso en Brasil. Mientras que Vitória consolida el modelo donde convergen las necesidades del saneamiento municipal y las demandas de la industria pesada, sirviendo como una rotunda reafirmación del exitoso modelo operativo ya trazado por Aquapolo, Fortaleza establece la línea de base técnica para la desalinización a gran escala como garantía de abastecimiento para asentamientos urbanos costeros amenazados por la sequía, abriendo el camino hacia una resiliencia hídrica sin precedentes en la región.